El glifosato, el herbicida más usado en el mundo, no es riesgoso para la salud cuando se siguen las recomendaciones de uso del marbete (equivalente al prospecto de los medicamentos).
Debido a su baja toxicidad, ha sido clasificado en el grupo de fitosanitarios que “normalmente no ofrece peligro”, es decir la clase IV o “banda verde”. Además, no se han observado evidencias de mutagénesis, carcinogénesis o toxicidad reproductiva en el gran número de estudios regulatorios realizados y exigidos para autorizar el uso de los productos a base de glifosato, ni tampoco en revisiones bibliográficas, estudios epidemiológicos e informes publicados por autoridades sanitarias como la OMS, FAO, EFSA, entre otros. En particular, no hay ninguna evidencia de que el glifosato haya causado cáncer en Argentina o en alguna otra parte del mundo.